El color es la clave. Mientras que la mayoría de las pulseras se decantan por un solo tono, esta reúne un pequeño espectro en la muñeca: amatista violeta junto con berilo, la única familia de piedras preciosas que se presenta en casi todos los tonos imaginables.
Amatista
La amatista aporta el tono violeta a la gama. Apreciada desde la antigüedad por su serenidad y claridad, su púrpura majestuoso fue durante mucho tiempo el color de la realeza y la lucidez mental. Leonardo da Vinci creía que podía agudizar la mente y alejar los pensamientos oscuros. Aporta un matiz de serenidad a las piedras más brillantes.
Berilo
Más que una sola piedra, el berilo es una familia, apreciada por su claridad y dureza, y por una paleta de colores inigualable: morganita rosa, aguamarina azul, heliodoro amarillo y esmeralda verde. La morganita, la suave esmeralda rosa del grupo, se considera una piedra para el corazón, que aporta calma en los días ajetreados. La aguamarina posee el azul de la espuma del mar, y antiguamente se intercambiaba entre parejas para reavivar el afecto. Juntas, hacen del berilo el protagonista cromático de la pieza.
El resultado es una pulsera con el optimismo de un arcoíris: brillante sin ser llamativa, y fácil de llevar en un día cualquiera cuando buscas un toque de alegría en lugar de algo ostentoso. Es ideal para cualquiera que se sienta atraído por el color y el buen humor que transmite.
Las cuentas están engastadas en acero inoxidable de alta calidad con un revestimiento PVD de oro auténtico muy duradero, lo suficientemente cálido como para mantener todo el color unido.
Elemento: Aire agua
Signo del zodiaco: Cáncer, Piscis, Capricornio, Acuario, Tauro, Sagitario, Géminis, Aries, Escorpio, Libra, Virgo
Esta pulsera armoniza los chakras sacro, del corazón, de la garganta y del tercer ojo.






















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